lunes, 20 de abril de 2009

Crónica de MTB Nativa 2009 (por Pablo Lapaz)




CON MENOS MÁS.......


Llegamos a la Tierra de Nativa a eso de las 9 y 30 con Claudia mi compañera y con la “Negra Zaskar” en la valija. Yo venía un poco cansado, pues el día anterior me había hecho el Duatlón en Costa Azul con los compañeros de Sayago Running (9 Km corriendo y 24 de bici).
A poco de llegar me encuentro con Raúl, Pablo y el Chino. De hecho con Pablo y Raúl hicimos nuestra primera Nativa en el año2007, toda una experiencia aquella nuestra primera carrera, me acuerdo que habíamos puesto un tiempo que rondaba las tres horas.
En esta oportunidad 19 de marzo de 2009 nos encontraríamos con un poco más de experiencia y entrenamiento.
Largamos a eso de las 10.30 casi 300 competidores por un camino de balastro de 4 Km hasta la Planta Nativa. Al pasar por allí siempre están todos los familiares y amigos alentando y sacando fotos al costado del camino, aquello parecía la vuelta ciclista entrando a algún pueblito del interior Ja ja ja.
Enseguida nos adentramos en lo que yo tanto amo y disfruto EL CAMPO, entre pedregales, arroyos casi secos, tierra, pasto y bostas que ventilaban generosamente nuestras fosas nasales, comenzamos a ascender de a poco el cerro Castellanos. Esa parte está espectacular, algunas veces el camino parece que da tregua y en la primera curva o recodo de algún monte nativo ese camino comienza a perderse en el azul del cielo subiendo y subiendo cada vez más.
Por allá salimos de la parte de campo y comenzamos a trepar una cuesta por un camino de balastro, luego de pasar una tranquera y doblar a la izquierda. Allí es muy común ver gente bajarse y un poco ahogados, pero luego de allí para adelante si que vale la pena, pues comienza la hermosísima bajada del abra Castellanos. Yo pensé que allá arriba el viento soplaría bastante, pero que no complicaría, “¡que no va a complicar, soplaba y soplaba!”, ese viento SW que tanto me había anunciado Meteorología, como siempre faltó sin aviso, soplaba cruzado, pero prácticamente de frente. Por suerte a medida que descendíamos y caracoleábamos entre los montes el viento empezó a menguar, pero se agregó una nueva dificultad…..las grandes cunetas y desniveles que atravesaban el camino de lado a lado, recordando que allí alguna vez corrió agua a torrentes.

A mi me toco descender con un grupo de hombres y mujeres, y sinceramente debo decir que esas dos mujeres me volvieron loco, me hamacaba para un lado para pasarlas y se me iban para mi lado, me hacía al otro lado y me cerraban el paso, sinceramente si algo me faltaba para terminar de recibirme de machista eran esas dos buenas y cautas compañeras.
Así que hasta la mitad del Castellanos no pude darme el gusto de bajar ese cerro como a mi me gusta “a todo trapo”.
Salimos del Castellanos y tomamos un camino que nos llevaría al primer puesto de hidratación (Km 19). Ahí si había que ver el clima de camaradería y amistad que había entre los corredores, miraba para adelante y veía pequeños grupos de tres o cuatro competidores, parecían todos amigos,”¿amigos?” se peleaban por comerle el viento al compañero que tenían delante, yo pensaba: “como son estos “, se veía al que iba adelante zigzagueando para no regalarle nada de resistencia al que iba detrás, otros optaban por deslomarse y despegarse del grupete pero a los pocos metros lo volvían a pescar como garrapatas. Pero para sorpresa mía se me da por mirar para atrás y tenía una fila como de cinco que venían en caravana usándome también para atajar el viento, ahí le digo a al de atrás “tranqui…tiro yo un rato y después tirás vos” ….ja ja ja los desgraciados parecían todos autistas, quietitos agazapados venían los muy bandidos y el viento soplaba y soplaba.
Finalmente perdí a estos buenos compañeros en el puesto de hidratación, cuando se me fueron al no necesitar más mis servicios "¡qué ingratos, ni siquiera un....suerte flaco, nos vemos!", con el mismo silencio que se me prendieron a la espalda se fueron, y yo con el viento no tenía fuerza ni para decirle "¡de nada che!"
Llegué a ese puesto de hidratación, ubicado a la mitad del recorrido en algo menos de una hora, no venía tan mal, yo dije: “bueno ahora como cambiamos de dirección, el viento va a amainar y voy a llegar con un buen tiempo". Pero nada de tregua Pablito, no te la vas a llevar así nomás, ese viento soplaba más todavía, ahora si íbamos bien de frente al viento. Ahí dije bueno paciencia habrá que recurrir al kiosquito (geles y mejunjes) para remar 10 Km con viento de frente y la frutillita tan esperada por todos: nuestro querido amigo DON BETETE.


Fue así que me hice prácticamente solo ese tramo, salvo por el final del camino, antes de adentrarnos en el Betete, que me alcanzó mi compañero y amigo Pablito Caurla. Y ahí con paciencia y guardando algo de energías para el final comencé a subir el cerro hasta que llegamos a una de las partes más lindas del circuito la bajada del Cerro Betete. Para los que nunca lo hicieron les cuento que es un camino entre un monte bien tupido con un suelo rocoso con desniveles, que si te agarran desprevenido terminás adentro del monte modelando al mejor estilo Coronilla.

Hermosísimo todo aquello, pura adrenalina en el cuerpo y rapidez mental, donde no se les puede dar respiro a los reflejos. Ahí es cuando uno, si domina bien la bici, la siente a esta como parte del cuerpo.

Cuenta todo cada frenada, cada salto, cada parada en los pedales, cada inclinación, del cuerpo, espectacular sensación, SI UNO NO SALE VOLANDO por supuesto.
A la salida del Betete veo a un grupo de unos tres o cuatro ciclistas al costado del camino, cuando paso al lado de ellos veo que es mi compañero y amigo Raúl, enseguida pensé: “pa…. no puede ser.... justo Raúl, ahora voy a tener que parar a falta de 5 Km”. Había pinchado el Chino (su amigo)y él lo estaba ayudando, como escuché que decían ya está, seguí expreso con mi reloj en la frente, sin preguntar si precisaban algo. Es la primera vez que hago esto, a todo el mundo presto auxilio y ayudo, pero está vez debo admitir con mucha vergüenza e indignación conmigo mismo que rompí un código que nunca se debe romper, y menos con un amigo.
Después que pasé pensé en darme vuelta por las dudas, pero no, seguí adelante, terminé MI CARRERA, esa misma carrera a la cual me invitó Raúl hace dos años, pero que en aquel entonces no era MI CARRERA, sino una aventura totalmente nueva.

Ahora que se me fue la calentura y ya le pedí disculpas a este compañero y puedo contarlo, saco de todo esto lo positivo, pues en toda experiencia negativa siempre hay algo que se rescata. El deporte muchas veces nos presenta con todo lo bueno o lo malo de nosotros mismos dándonos una oportunidad preciosa para actuar bien o mal, pero como las carreras continúan y por suerte siempre hay una próxima carrera, también tenemos la oportunidad para no repetir los mismos errores.
Alguien dijo por ahí ......“con menos más”, ayer yo pensando en "más", y me fui con "menos" que en ninguna carrera que hice.
La vida a veces es así “con menos más”, con la simpleza, con lo esencial muchas veces se atesoran otras cosas que trascienden la hora y pico, o dos que duran nuestras carreras y que son mucho más preciosas y perdurables en el tiempo.

Crónica del Duatlón de Costa Azul (1ª Edición)

“Cuando no hay pedagogía que valga ante tanta inconsciencia”

“Los minutos previos de un nuevo loco que corre y rueda

Antes de salir para Costa Azul a eso de las 13.30 pasó Jorge Ruiz, el debutante…”en Mountain Bike” a buscar una bici que le iba a prestar para que corriese el Duatlón.
Yo tenía todo bien preparadito: cámara de repuesto , inflador, caramañola, reloj para medir distancias y velocidad (el cual creo que nunca uso) . Con voz calma y pausada me pregunta si le puse unas llaves para desenllantar. “Opa pensé yo”, pero este debutante si que me salió pretencioso. Luego de esto otra pregunta que no hizo más que congelar un poco de silencio en mi interior, para poder comprender la inconsciencia de aquel cristiano. Me dice: “¿che y esto como funciona?” (por la bici), ssssilencio de mi parte, y por dentro pensaba: “como caranchos hago para explicarle a este como usar los cambios en 5 minutos”, todavía había venido con 5 minutos de margen, pues ya se estaban por ir todos. Ahí le dije bueno, esto es fácil, por dentro pensaba: “¿cómo hago?, tantos años yendo al IPA para aprender a enseñar, “¿pero esto nunca me lo enseñaron?”, ta todo bien con el poder de síntesis, pero esto era demasiado. Hice un intento por explicarle algo , pero ante su cara de no entender nada y su hermosísima paz decidí preservar lo bueno de todo que era su inconsciencia y su gran serenidad, entonces NO LE DIJE NADA. Le digo: “Vas a ver que cuando empieces a rodar te das cuenta como es, si querés un día salimos y te explico mejor”, no sé si me creyó, pero creo que tan mal no me salió pues se subió a la bici y arrancó con ímpetu a encontrarse con el resto de los compañeros, “pobre Jorge” pensaba yo.

La llegada
Llegamos con Claudia y aquello era desolador, poca gente frío, mucho viento y todo nublado, creo que no llovía de lástima.
Enseguida me dispuse a cumplir con el ceremonial que todos los corredores cumplimos previo a las carreras, encontrar un baño o algo que se le parezca. Por allá al fondo del salón donde inscribían encontré a este nuestro fiel compañero. Estaba en una situación ideal, habíamos llegado temprano y había dos baños libres sin necesidad de hacer esas extensas colas. Pero como no todo en la vida es redondito cuando intento entrar al recinto IMPOSIBLE la puerta daba contra la punnnnnta del inodoro y no se podía abrir la puerta, ahí le di unos golpes al inodoro que estaba suelto y pude entrar, pero para cerrar la puerta debí mover a un lado y al otro ese inodoro flojo con el riesgo de que al hacer uso de él, le saliera el agua por abajo. Aquello era como una trampa mortal, nunca me pasó de tener que zarandear un inodoro para entrar o salir de un baño. Compañeros del Club Costa Azul denles mis saludos al albañil que hizo ese baño, que seguramente lo hizo con la puerta abierta, o bien cerrada y después uso la escalera para salir con los valdes por arriba. La verdad que un día estaría bueno hacer una crónica de todos los lugares peculiares que utilizamos previo a las carreras y a los cuales llamamos BAÑOS.
Al rato llegan el resto de los compañeros de Sayago Running y como siempre bromas van, bromas vienen con el amigo Trillas, nos aprontamos para largar.



La corrida ( 3Km)
A puro trapo salimos con la típica moto de la IMC delante, aquella máquina era toda una inspiración, daba ganas de correrla y pasarla, me hizo acordar a una serie que daban en la tele de Poncharelo, hace ya más de 25 años, “¡eso para que no digan que acá nadie cuida nada che!”.
Muy rápido, adelante se veía a Maxi liderando el pelotón por un buen rato, y como siempre sucede me empiezan a pasar y me voy encontrando con mi propio ritmo completando esa primera parte en 13 minutos.

La bici (24 Km)
Cuando hice mis primeros 3 Km y tenía que subirme a la bici, pensé en abandonar mi cuerpo parecía el de otro, una semana sin entrenar, acostado por dos días, con 1000 milígramos de antibióticos y Dioxadol en mi sangre me estaban haciendo sentir un trapo. Igual seguí a un ritmo en mi bici que daba lástima, de hecho en una oportunidad me baje para ver si estaba pinchado, “que iba a estar pinchado”, no encontraba explicación para tanta lentitud. Pensaba para adentro mientras corría “tanta bici en estas piernas es una vergüenza”, la negra zaskar para colmo de males por falta de lubricación metía un ruidaje bárbaro y la muy desgraciada sonorizaba mi lentitud, haciéndome sentir peor todavía.
Todavía las vueltitas en ese circuito me tenían bastante cansado, alguna vez que otra me detenía con algún personaje de esos bien folklóricos que nunca faltan, porque a los otros personajes esos que andan volando no me daba ni para mirarles los pedales, me pasaban como viento.
Me cruzaba con todos mis compañeros de equipo saludándoles con algo que pretendía ser una giñada (cerraba los dos ojos y….. cabezazo), que era lo único que mi ahogo me permitía hacer.
Por allá paso al debutante Jorge Ruiz que si bien no se lo veía muy veloz en la bici tampoco se lo veía maltrecho, al condenado le quedaban fuerzas para rezongar y todo, me pega un grito y me dice: “¡Pablooooo……este asiento me está mordiendo los hue………!”, yo pensé: “ bueno lo de las llaves ta bien pero el asiento también, ta pretencioso el debutante”
La corrida ( 6 Km)
Arranque con la firme voluntad de correr pero me pasaba lo mismo que al compañero Jorge Ruiz, como relata en su excelente crónica, mis piernas parece que no entendían que había que dejar de pedalear y empezar a correr. Y ahí estaba yo corriendo al mejor estilo de la Momia de Titanes en el Rin.
Por allá, en la segunda vuelta me alcanza Miguel Perazza o Juan como le gusta que le llamen, quien me hizo el aguante y me dio fuerzas, lo cual fue un buen aliciente, pues la verdad lo andaba precisando a gritos. Juancito se fue delante y ahí quedé solo de nuevo, pero gracias a Dios solo quedaban 1000 metros.
Finalmente me mandé un pique de esos que son más para cumplir con nuestra psiquis que con un buen resultado físico. Fundido, muerto y entregado así terminé, por suerte luego vendrían las buenas.

Las premiaciones
Si bien en lo personal no quedé satisfecho me sentí bien de ver a mis compañeros de equipo que llegaron a recibir trofeos y a obtener buenos puestos en sus categorías.

Jorge Xavier y Maxi Barros (primer puesto en Postas)

Daniel “Dulce de leche” y su compañero de Olimpia (segundo puesto en postas)
Fernando López (primer puesto en su categoría)
Victor Trillas (primer puesto en su categoría)
Fotos: http://keniataproducciones.blogspot.com/

viernes, 17 de abril de 2009

Como entrenar cuando recién se empieza

Antes de empezar
Si tienes 40 o más años y hace mucho tiempo que no practicas deporte o tienes antecedentes de problemas cardíacos, debes hacerte un reconocimiento médico que incluya una prueba de esfuerzo para valorar el funcionamiento del sistema cardiovascular. De este modo el facultativo establecerá el ritmo cardíaco al que se puede trabajar sin riesgo para la salud.


Carrera continua
Comenzaremos por mejorar la resistencia, que es la base de la mayoría de los deportes de aventura, por medio de la "carrera continua". Fortaleceremos nuestro corazón y músculos respiratorios.
La carrera continua consiste en correr a un ritmo suave durante un tiempo determinado o una distancia establecida. Lo haremos preferiblemente sobre un terreno con pocos desniveles y blando, de pasto o tierra. Un parque, un bosque o una playa son buenos lugares. Si además el terreno es irregular fortalecerá nuestros tobillos, pero ojo, si el tobillo tiene amplitud de movimiento limitada (agarrotado por antiguas lesiones, gemelos o soleo poco flexibles...) antes de ponernos a correr por zonas irregulares habrá que hacer un trabajo específico de amplitud articular.
Vamos a suponer que nunca hubieses entrenado o que hace años que no lo hacés, por lo que en esta tabla de entrenamiento partiremos de cero.
Correremos tres días por semana. No tiene mucha importancia que se corran los tres seguidos o de forma alterna, aunque podemos intercalarlos con entrenamientos de otro tipo, por ejemplo: lunes, miércoles y viernes, carrera; martes, jueves y sábado, ejercicios de fuerza; domingo, descanso.




Plan de Entrenamiento


-------------------------Correr------------Caminar------------Correr
Semanas 1 y 2---------10 minutos-------2 ó 3 minutos-------10 minutos
Semanas 3 y 4----------15 min.----------2 ó 3 min.------------15 min.
Semanas 5 y 6----------20 min.----------2 ó 3 min.------------20 min.
Semanas 7 y 8----------30 min.----------2 ó 3 min.------------10 min.
Semanas 9 y 10------------Carrera continua 40 min.




En todo caso, si esta tabla os resulta muy dura, podés comenzar con cuatro carreras de 5 minutos con descanso de 1 ó 2 minutos entre ellas durante dos semanas. ¡SIEMPRE A UN RITMO SUAVE que mantenga tus pulsaciones al 70% del Fcmax (frecuencia cardíaca máxima).!
A partir de la 10ª semana probablemente estarás corriendo 6 ó 7 kilómetros si no tienes experiencia.


Ahora debes ir aumentando progresivamente la distancia hasta alcanzar los 10 km. Si sólo te interesa tener un fondo adecuado para practicar deportes de montaña sin entrar en la competición, correr tres veces a la semana esta distancia es un modo adecuado de mantenerte en forma.
Puede suceder que la musculatura o las articulaciones sean muy débiles y al cabo de unas semanas se resientan con la carrera. En ese caso se debe tomar un descanso de unos días para recuperarse y añadir trabajo de fuerza al tren inferior del tipo de las sentadillas, que fortalecerán los muslos.
Mantendremos las pulsaciones en torno al 70% (podemos movernos entre el 60 y el 85%) de la Fcmax., que se establece restando la edad del corredor a 220. Por ejemplo, la Fcmax. de una persona de 20 años es 220 - 20 = 200 y el 70% de 200 es 140. Por lo tanto habrá de mantener las pulsaciones en torno a las 140 por minuto. Existen otras fórmulas más precisas que usan otros parámetros, pero esta será suficiente para nosotros.
Sabremos que estamos corriendo al ritmo adecuado si nuestra voz quiere cortarse al hablar. Si hablamos con fluidez el ritmo es muy bajo, por el contrario será muy elevado si se nos corta mucho la voz. La alternativa profesional a este sistema rudimentario y económico es usar un pulsómetro, que nos indicará en todo momento nuestras pulsaciones.
El calentamiento consistirá en caminar apurando el ritmo hasta empezar a correr poco a poco al ritmo adecuado para nosotros.


Después de correr hay que estirar el tren inferior.
El tercer mes, o antes si nuestra condición física lo permite, debemos comenzar a incluir cuestas en nuestro circuito. Esto nos ayudará a recuperarnos antes cuando nuestras pulsaciones se disparen en senderos con mucha pendiente.
Una vez conseguida esta rutina de trabajo aeróbico nos adentraremos en el trabajo anaeróbico durante un tiempo. Por ejemplo, correr a intervalos de 2 minutos al 90% alternando con intervalos de 5 minutos al 70 % durante unos 36 minutos descontando calentamiento y 5 minutos finales al 50 %.


jueves, 16 de abril de 2009

Mountain Bike..."una cultura bien heterogénea" (Por Pablo Lapaz)


EL PRIMER MINUTO DE CARRERA


Largamos todos juntos, pero a los pocos minutos se comienzan a separar las aguas de aquel río de gente que va zigzagueando por algún camino de balastro con poco o nadie de público a los costados.
En este hermoso reino del señor hay todo un zoológico suelto, con bichos de todo clase y color .


LOS ELITE

("un lugar para unos pocos")
Estos llegan con una apariencia seria, sin hablar mucho, con una mirada que parece estar en el circuito sin ni siquiera haber recorrido un metro de este.
Enseguida se lanzan a surcar el aire, parecen avispas, haciendo zumbidos con sus ruedas como avisando de su velocidad y del riesgo que significaría atravesárseles en su camino.
Van rompiendo esas primeras ráfagas de viento que chocan tozudamente la caravana. Con sus cabezas agazapadas y sus cuerpos casi acostados, miran el horizonte tiesos, mudos, y con las miradas ocultas tras dos puntos negros.
En ese enjambre enloquecido son rozados o rozan a otros compañeros, respondiendo con una mirada hacia el costado como diciendo acá estoy yo.


LOS MASTERS Y AMATEURS

("el resto de los mortales")

Un poco más atrás van esos, mangangás, un poco más lentos, pero que zumban los oídos a esos punteros llenos de garra y energía, esos que por diferentes circunstancias de la vida ya no van como punta de flecha, pero que le ponen ritmo a la carrera marcando su presencia.
Esos que alguna vez supieron pasar al frente a hacerse del aplauso de la gente y de algún trofeo, esos que cuando llegan a la carrera nunca pasan desapercibidos, esos a los cuales todos conocen y saludan.
Estos van atravesando el viento y las cuestas con paciencia sin mostrar ninguna señal de esfuerzo, a estos les importa correr pero consigo mismo, más que con la rueda del que va delante, estos que miman a su bicicleta todos los fines de semanas, más que a sus propios cuerpos. Llenos de experiencia supieron correr entre cañadas, tormentas, frío, calor, campos, montes, sierras,lluvia,etc. Estos que conocen cada curva escondida tras montes y quebradas, que saben bien lo que es saborear estar al frente, y que son de los primeros en llegar y se sientan a charlar y compartir con los demás sus experiencias.
Sus piernas se muestran tostadas, con pantorrillas repletas de venas que se le salen de la piel, con rostros también curtidos por el sol con un marrón cobrizo que una vez supo ser blanco.
Sus edades van de 20 y pico a sesenta y pico, son la historia viviendo y dando forma al presente.

Más atrás van otros que como caballos saltan, giran con vigor, descendiendo a todo trapo y a puro suspiro conquistando cuestas, en donde uno se siente pequeño.
La gran mayoría de esos corredores amateurs, son bichos un poco raros y heterogéneos, aquí sí hay para tirar para arriba. Están esos que van a la carrera para llegar dentro de los primeros, aunque ya saben de antemano que no lo serán, pero igual van firmes con sus estrategias y su entrenamiento, que a lo sumo no llega a 20 Km por semana, con su kiosco ambulante distribuido por sus mochilas y camisetas (geles, ticholos, cereales, bebidas tonificantes, mezclas líquidas preparadas la noche anterior, bananas, etc). Ah también infaltable el botiquín de primeros auxilios y el paquetito de herramientas y cámaras, son como un mini super con ruedas. Como ejercicio para reírse un rato, estaría bueno que pusiesen todo lo que cargan en una bolsa y si la pesasen estoy seguro que superarían con facilidad los dos kilos, pero bue, todo esto da seguridad y a veces importa más la cabeza que la técnica.
Estos bichos son la mayoría, son el grueso del pelotón y son los que siempre están y no saben de clubes, envidias, competencias sin sentido, ah pero eso sí, son los que suman y atraen a otros y ahí está su mayor virtud.
Arrancan más potentes que veloces, pasando y mordiendo los dientes cuando son pasados, poniéndole más ganas que condiciones físicas, la mayoría mudos, luchando en silencio luchando con sus limitaciones. Algunas veces miran a los costados y aprecian el paisaje, otras miran hacia atrás por si viene alguno apurado. Lo cierto es que al rato se cansan de competir y cruzan alguna palabra con alguien cuando se sienten solos, otras veces rezongan con alguna situación de la carrera, canalizando su autoexigencia, otras dan una voz de aliento a otro competidor al cual están pasando “vamo compañero métalé” y se enojan si este los pasa, siguen contentos porque se sienten fuertes y poderosos ya no les interesa esos que se perdieron de vista en los primeros 200 metros, sino los que dejaron atrás.
Son bichos competitivos, pero no por eso malos deportistas, son capaces de bajarse y auxiliar a otros.


LOS PRINCIPIANTES


("aquellos que dicen nunca más o terminan enamorándose")
Un poco más atrás están esos que como potros salvajes arremeten con fuerza a puro corazón, sintiendo correr la sangre por sus venas.
Llevan una postura más recta, son todos unos ingleses arriba de su bicicletas, yendo sentados en ellas con orgullo y determinación, pero eso sí bien derechitos.
Son los principiantes, especie que por suerte no está en extinción , sino que se viene reproduciendo bastante bien, siendo su índice de natalidad mayor al de mortalidad.
Van observando de a ratos para los costados los hermosos paisajes, quedando fascinados con ellos, faltándole el respeto al peligro. Otras veces van concentrados en el recorrido con sus rostros rojos por el esfuerzo, y la transpiración que le pide agua a gritos.
A estos no parece importarles ser primeros ni penúltimos, solo quieren llegar, tal vez han escuchado hablar de la carrera previamente y se sienten vivos y fuertes solo por el hecho de estar ahí y llegar. Son meticulosos al extremo antes de empezar o los días previos o algunas veces totalmente lo contrario, se largan a correr sin meditar mucho dejándose llevar.
Estos miran y aprecian los aplausos del comienzo como si estuvieran llegando primeros y se sienten raros y solos, cuando se dan cuenta que son los únicos seres en el medio de una sierra o de algún camino polvoriento, sin nadie alrededor, preguntándose “¿Cuánto faltará?”, “¿quién me mando a venir acá?”, “¿habrá alguien más adelante?, etc, pues no tienen idea de distancias recorridas, ni de lo que les espera más adelante, porque a lo sumo llevan un reloj de pulsera que solo les marca la hora. Tienen sed pasan por los puestos de agua y se dan cuenta que alguna vez ahí hubo un puesto de hidratación, por las bolsas o las botellas tiradas en el piso, rezongando porque nadie se acordó de ellos. Después de la mitad del recorrido son rezongones y tozudos pero cuando llegan, están agotados y nadie los espera y todavía si hay algún familiar, estos le cuestionan porque demoraron tanto, y les hacen saber de la cantidad de competidores que pasaron delante de él. Ellos lo miran sin decir nada porque ya no tienen más ganas de rezongar, solo quieren bañarse e irse.
Ah pero eso si, estos bichitos al otro día, cuando el cansancio se va están contándole a todos su experiencia y se sienten orgullosos solo por el hecho de haber llegado y si salieron en alguna foto se la muestran a todos.
Estos especímenes tal vez sean de toda la especie los más importantes, son esa sangre nueva que mantienen viva la cultura del Mountain Bike, son los que a medida que pasa el tiempo, si llegaron a enamorarse en esa primera cita, no la abandonarán , la atesorarán e intentarán ser mejores competidores. No podrán despegarse de este habitad, formaran parte de él y se les iluminará la mirada cuando recuerden las carreras vividas y las que restan por venir. Preguntarán cuando es la próxima, entrarán a Internet para anotarse en alguna, cambiarán sus bicicletas, las irán conociendo y disfrutándolas en cada salto, buscarán a otros bichos de su especie para competir y compartir, serán los menos aplaudidos, pero los más importantes.
Hay algo de cierto en eso de que los últimos serán los primeros, serán los primeros en mantener viva la llama de este hermosa actividad.
En fin cada, uno de nosotros, seamos el bicho que seamos en este variado zoológico, debemos estar agradecidos por pertenecer a él, y poder disfrutar desde diferentes lugares, de esta locura de correr con amigos o simplemente con nuestra soledad, pero viviendo saludablemente y en paz.

Los podios son para los primeros, pero el premio nos los llevamos todos cuando nos entregamos a vivir en armonía con nosotros mismos y la naturaleza.

domingo, 12 de abril de 2009

Crónica de la Corrida Canaria por: Pablo Lapaz

Ayer sábado llegué de entrenar con amigos a eso de las 14.15 hs, un poco cansado, los 40Km en bici los sentía, pero por dentro andaba ese bichito dando vueltas que me pinchaba para salir a correr la corrida organizada por la Comuna Canaria en Atlántida.
Bueno, llegué y le dije a mi señora: "hay una corrida..... ¿vamos?" me miró con cara de "¿y esto de dónde lo sacaste?, pero como ya está acostumbrada a mis locuras aceptó acompañarme.
Así que todo a lo loco, hasta el almuerzo que en mi caso lo sustituí por tres manzanas y en el caso de Claudia decidió desistir del mismo y ponerse a dieta apenas se subió al auto.....Vivo en Sayago y de hecho nunca llegué tan rápido a Parque del Plata (50 minutos).
Allá a eso de las 16.00 hs llegamos a Parque del Plata, por suerte la largada estaba un poco demorada y me dió tiempo hasta de ir al baño.
Me encontré con mis compañeros de Sayago Running (Victor, Jorge, Cesar, Carlitos, Rai y al rato llegó Daniel).
Por suerte no era el único fanático del deporte, el amigo Daniel alias "Dulce de Leche" venía de Piriápolis rumbo a Montevideo, decidió bajarse, correr un rato entre amigos y seguir rumbo a la capital, ja ja ja que suerte que no soy el único loco que anda suelto, todo un IDOLO el amigo.
De hecho lo pescamos de casualidad mientras calentábamos Jorge lo vió y le pegó un grito, que la verdad sono MUY FEO en el medio de la turba, mayoritariamente hombres, le grita: "DULCE" con voz de tenor, lo que hizo que alguno de los corredores que no conocían lo de "dulce" lo miraran con esas caras que contienen alguna expresión discriminativa.

Largamos todos juntos por 20 metros como siempre sucede, pero poco a poco nos fuimos separando, mi objetivo era no correr sino simplemente entrenar, cosa que me resulta dificil dado que cuando corro dejo todo y cuando entreno entreno, por tanto se me iba a complicar cumplir mi objetivo.
Troté un rato con "Dulce" después me le adelanté y durante un rato lo hice al lado de Rai y Cesar Tubino. Yo me sentía un poco incómodo, no encontraba un estímulo, un lugar en la carrera en el cual pudiera disfrutarla, que ese era mi objetivo, nada de competencias y simplemente entrenar un rato DISFRUTANDO.
Pero por suerte llegó ese enviado de Dios que nunca falta, esa señal divina que tanto buscaba. Por el Km 2 se pone a mi lado un señor que venía bastante agitado, ahí le digo: "respirá más por la nariz y más profundo", el me dice: "gracias, ustedes son jóvenes y andan bien", ¡para que habló...! esa frase fue su sentencia de muerte ja ja ja, ahí me dije: "voy a hacer la carrera con este hombre".
Le pregunté: ¿cómo te llamás?, me dijo: "Rafael" y yo le dije: "me llamo Pablo", al rato de Rafael pasé a llamarlo Rafa a un señor que podría ser algo mayor que mis padres y que ni conocía, pero a veces las cosas en la vida se dan y no hay que cuestionarse mucho (no siempre).
Ví como se iban Rai y Cesar adelante a tranco firme, mientras yo me quedé atormentando a este pobre cristiano, los que me conocen y han corrido conmigo en carreras de equipos sabrán a lo que me refiero, soy bastante exigente, me estoy acordando de mi compañero Victor en el Desafío Nocturno o Pablito en las Misiones GT.
Bueno, llegamos al puesto de agua y a mi "amigo" Rafa se le ocurrió parar a tomar agua, ¡para que....! le pegué un grito:..."dale Rafa no te quedes, te espero" yo creo que el hombre a ese entonces ya venía pensando cosas extrañas de mi persona, que tal vez quería robarle cuando quedáramos medio sólos, que tal vez me sentía atraído por los de mi mismo sexo...que se yo, tampoco me importaba mucho, mi objetivo era ayudar a alguien y no aburrirme con un paso tan lento.
Llegamos a Atlántida a eso del Km 8, junto con algunos compañeros de Halcones, con los cuales llevábamos el mismo ritmo de trote.
Rai iba unos 20 metros delante mientras Cesar había quedado atrás y ahí veníamos con el amigo Rafa, yo meta indicaciones "bajá los brazos, mirá para abajo en el repecho y no mires lo que falta, tomá más aire del que largás, aflojate, mantené la calma, ahora dale que recuperaste"...yo que sé cuantas cosas le dije a ese hombre.
A falta de 600 metros me dice: "picá, picá" y yo me decía: picar ¿para qué? después de todo este rato compartido a quien le voy a picar ¿a Rai, mi compañero de equipo?, ¿a mi mismo?, era como romper con algo lindo, que simplemente era compartir un rato al lado de otro ser humano.
Y ahí estábamos los tres: Rai, Rafa y yo encarando hacia la meta, recuerdo haber estirado mi mano para cruzar la línea estrechándola con Rafa, pero mi compañero ocasional no largaba la mano, no sé si era porque estaba muy cansado, o desconfiaba de mis intenciones, lo cierto es que al final accedió y crucé ese arco con este amigo en 45 minutos y pico, según Rai, porque yo ni edea del tiempo , pues no llevé reloj. Fue la primera carrera que decidí no llevarlo.

Cuando llegamos estábamos casi todos con la grata sorpresa de que nuestro compañero Carlitos había salido tercero en su categoría (menores).
Esperamos un rato a que llegara un sorteo de premios y la entrega de trofeos. Para sorpresa de todos tuvimos otro ganador en el equipo, el amigo Cesar salió sorteado, así que por suerte todo redondito.Carlitos subió al podio con una sonrisa que quería contener, pero aquello era inevitable la risa se le escapaba de la cara, estaba tan feliz de la vida que parecía un menor, pero de seis años cuando recibió su primera bicicleta en Reyes.
Finalmente emprendimos la vuelta a Montevideo con nuestro compañero Daniel, yo feliz de la vida, pues no competí con nadie, ni siquiera conmigo mismo, no miré relojes ni sentí ningún tipo de exigencia, solo DISFRUTÉ, y pude dominar ese aspecto competitivo que todos tenemos dentro, que no está mal, pero que a veces cuando lo dejamos de lado al menos por minutos se generan otras cosas también lindas, que nada tienen que ver con dar lo mejor de sí a nivel físico, o mental, que sólo involucran lo espiritual.

jueves, 9 de abril de 2009

Información Técnica sobre Mountain Bike

COMO MEJORAR EL PEDALEO Y OPTIMIZAR EL RENDIMIENTO
Estructura muscular de la pierna
Movmiento del pedaleo


Imagina tus piernas al pedalear como las agujas de un reloj:
- Entre la 1 y las 5
Es la franja en la que aplicamos la mayor fuerza, pero al contrario de lo que pensamos, el buen pedaleador no empuja sólo hacia abajo el pedal.
Para sacarle el máximo beneficio a esta franja, debes combinar 3 vectores de fuerza y prestar especial atención en los músculos que intervienen en el pedaleo.
Adelante: Utiliza los cuadriceps para empujar hacia delante el pedal hasta llegar a las 3.
Abajo: Los cuadriceps van dejando su trabajo a los glúteos que con gran potencia empujan hacia abajo durante el recorrido.
Atrás: Utiliza los gemelos para extender el pie y empezar a superar el punto muerto de la pedalada (situado a las 6).-
-Entre las 5 y las 7
Esta es una posición de tránsito, pero es la zona que puede marcar la diferencia.
Aplicar correctamente la fuerza en esta zona ayudará a la otra pierna a comenzar con más inercia su recorrido. No puedes empujar hacia abajo, malgastarás fuerzas, empuja hacia atrás.
Atrás: Emplea los isquiotibiales, y levantando el tobillo para que los dedos "arrastren" el eje, conseguirás hacer fuerza en el mismo sentido que el pedal.
- Entre las 7 y las 10
Es una zona de apoyo, donde manda la pierna contraria (que está entre la 1 y las 5, la zona donde se aplica mayor fuerza). En esta zona, habrá dos vectores de fuerza.
Atrás: Sigue tirando hacia atrás con los isquiotibiales, no podrás hacer mucha fuerza (más hace el cuadriceps de la pierna contraria) pero notarás cómo se agiliza la pedalada, lo que redundará en un pedaleo más redondo.
Arriba: Una vez superada las 9, utiliza los flexores de la cadera para impulsar hacia arriba el pedal. Al igual que en el paso anterior, no notarás un gran aporte de potencia (el glúteo de la otra pierna está en acción), pero sí verás su contribución a conseguir un pedaleo fluido. Levantar los dedos del pie te ayudará a llevar el pie hacia la posición más alta de la zona de pedaleo.
- Entre las 10 y al 1
Esta posición es como el lanzador de un equipo de carretera. Su misión es preparar el ataque del que va detrás de él. Si aprovechamos bien esta zona, la siguiente partirá con una buena inercia.
Adelante: Gracias a los flexores de la cadera, continuamos el movimiento anterior hasta superar las 12. Desde este punto podremos empezar el empuje con el cuadriceps.
Bajar el talón hasta la altura del eje del pedal nos ayudará a ejecutar este gesto.
¿Y en cuanto a la cadencia?- ¿Qué es mejor? Pues como todo en la vida, depende de la situación. Al margen de la cadencia en zonas técnicas o escasas de tracción (donde se pedalea con una cadencia baja), pedalear con lentitud es síntoma de una peor forma física, una forma menos eficiente de pedalear, pero de mayor esfuerzo cardiovascular.Cuando estamos más flojos o "apajarados", resulta más eficaz mover más desarrollo (predominando el trabajo muscular), que elevar la cadencia de pedaleo, que elevaría las pulsaciones pese a que el desarrollo sea más suave. Al mejorar la forma física apreciaremos los beneficios de un pedaleo vivo, con una cadencia que ronde las 70-80 revoluciones por minuto, reduciéndose el esfuerzo muscular y permitiéndonos cubrir más kilómetros y cada vez en menos tiempo.- Las zonas técnicasAl margen del pedaleo habitual, hay zonas que requieren que variemos la cadencia con el fin de asegurar tracción, mejorar el equilibrio, etc.
Cadencia alta: En zonas muy técnicas y yendo a poca velocidad en llano o en subida, la cadencia alta impedirá que perdamos el equilibrio y podremos reaccionar más rápido ante imprevistos, como cambiar de trazada, superar un escalón o acelerar para afrontar con velecidad un tramo pedregoso. Recuerda la última vez que cruzando un río metiste el pie en el agua o cuando subiendo por una trialera te quedaste bloqueado al no poder evitar una prominente raíz. Probablemente esto te ocurrió porque al ir atrancado, no pudiste hacer más fuerza con las piernas para dar el decisivo golpe de pedal que te sacase de esa comprometida situación, o para poder detenerte y volver a arrancar con agilidad.
Cadencia baja: Tener desarrollo es fundamental para tener tracción, ya sea subiendo por un terreno que ofrezca poca tracción, cuando pedaleamos de pie sobre los pedales o cuando curveamos a gran velocidad (ya sea llaneando o en bajada). La tracción de la rueda trasera es fundamental para "agarrarnos" a la trazada y no perder la trayectoria. Sucede lo mismo cuando vas en coche y al tomar una curva reduces una marcha. Si dejas el coche en punto muerto, no tendrás una tracción que te agarre y el no salirte de la carretera dependerá enteramente de los neumáticos. Además, a la salida de la curva perderás mucho tiempo por no tener desarrollo para salir de ella con fuerza y velocidad.
Fuente: Internet

miércoles, 8 de abril de 2009

El estrés en el Deporte


Introducción

En los últimos años, se ha demostrado que la presencia de niveles elevados de estrés puede provocar que el deportista sea más vulnerable a las lesiones (déficits atencionales, cansancio y agotamiento anticipados, etc.). El presente artículo pretende profundizar en la relación causa-efecto existente entre el estrés y las lesiones deportivas.
¿Qué es el estrés?
Podemos definir estrés como aquella situación donde existen varios estímulos que provocan ansiedad (se mantienen activados constantemente). Suele provocar reacciones psicosomáticas. Se diferencia de la ansiedad en que sus ataques no son tan agudos como los de esta, sino que son de carácter más continuado en el tiempo.
Estrés previo a las lesiones



1. Situaciones estresantes en el deporte

1.1. Generales
· Conflictos familiares: Divorcio, pérdida de un familiar querido, etc.
· Problemas financieros.
· Dificultades cotidianas: Discusión acalorada, perder en una partida de ajedrez, etc.

1.2. Específicas

En el deporte de competición
- Estilo de vida complicado: Los deportistas de alto nivel cambian con frecuencia el lugar de residencia, sus amistades, viajan mucho, por lo que la relación con la familia es algo distante, están sometidos a una férrea disciplina, etc.).
- Entrenamiento deportivo duro: El deportista debe mejorar continuamente, mantener un sobreesfuerzo constante, evaluarse a menudo, etc. J. M. SILVA (1990), utilizó el término "Síndrome del estrés del entrenamiento" para referirse al cuadro de manifestaciones que suelen observarse a partir del sobreentrenamiento (falta de energía y entusiasmo, cansancio casi permanente, aburrimiento, mayor lentitud de reacción, pérdida de precisión, gran dificultad a la hora de detectar y solucionar situaciones de riesgo, etc.).

- Competición deportiva muy exigente:

* La necesidad de tener que adaptarse a unas condiciones específicas, a veces excesivamente estresantes en las que se debe competir (lugar, horarios, temperatura, clima, ruido ambiental, etc.).
* El hecho de estar expuestos a la evaluación permanente de los demás (medios de comunicación, público, familiares, entrenador, compañeros, etc.).
* La excesiva acumulación de competiciones. Como ejemplo de ello, podemos comentar lo sucedido a raíz del Campeonato del Mundo de fútbol celebrado en 2006 en Alemania. Algunos jugadores importantes en el fútbol europeo están sufriendo una crisis en su rendimiento y un considerable número de lesiones durante la temporada 2006/07. Después de una dura temporada con sus clubes (2005/06), se incorporaron, sin apenas descanso, a sus respectivas selecciones nacionales para disputar el mundial, volviendo de nuevo poco después, y una vez concluida su participación en Alemania, a sus equipos para comenzar los entrenamientos y empezar a disputar los partidos de pretemporada. En la mayoría de los casos el rendimiento inicial fue satisfactorio (incluso demasiado bueno para un comienzo de temporada y muy superior al de sus compañeros no internacionales) pero una vez iniciada la Liga, los problemas físicos y las lesiones asolaron a estos jugadores.
* La trascendencia de los resultados (en muchos casos, los deportistas se juegan su trabajo de mucho tiempo, sus futuros contratos o becas, su estatus deportivo, el reconocimiento de los demás e incluso su estima personal)
* La incertidumbre del resultado o del propio rendimiento.
* La necesidad de atender a los medios de comunicación con anterioridad a la competición.
* La obligación de rendir al máximo en todo momento.
* El hecho de tener que superar sensaciones de dolor, cansancio, incomodidad, enfado, preocupación y decepción, que aparecen a menudo durante la competición.
* La necesidad de mantener la concentración apropiada en todo momento.
* La necesidad, en ocasiones, de tener que tomar decisiones trascendentes para el desarrollo de la competición en segundos o décimas de segundo.
* La imposibilidad de controlar multitud de cuestiones, ajenas al deportista, que pueden influir en el propio rendimiento (estado del campo, etc.) o en el resultado final (rendimiento de los rivales, etc.).

En el entorno del ejercicio físico para la salud o el ocio
* La dificultad diaria para la práctica: El sujeto debe buscar un hueco en su horario, desplazarse al lugar de entrenamiento, etc.
* El cumplimiento de las tareas previstas: Que suelen ocasionar dolor y cansancio.
* La presión social de los compañeros de actividad.
* El reto de alcanzar un objetivo determinado de antemano que exige un esfuerzo (en muchas ocasiones excesivo) del sujeto.



2. Variables personales que pueden aumentar o disminuir el potencial estresante

* Historia pasada de lesiones: Tiene un efecto estimulador del potencial estresante de la situación.
* Apoyo social: Numerosos estudios han demostrado, en líneas generales, que en presencia de situaciones estresantes, el apoyo social puede contribuir a reducir el riesgo lesional del deportista.
* Alta motivación de logro deportivo: Según S. Márquez y M. Zubiaur (1989), la motivación es "un término que hace referencia a la intensidad y dirección del comportamiento [...]. Es decir, es una variable que influye directamente en la selección, intensidad y persistencia de una determinada conducta". Es función del entrenador motivar a los deportistas durante períodos determinados de tiempo. Pero la motivación, puede tener tanto un efecto reductor como un efecto estimulador del potencial estresante de la situación, por lo que se deberá tener especial cuidado en este aspecto.
* Ansiedad-rasgo: La ansiedad constituye posiblemente uno de los problemas más discutidos en el campo de la Psicología. S. Márquez (1992) la definió como "un estado especial de agitación y tensión, con reacciones somáticas y psíquicas especiales por anticipación, recuerdo o experimentación actual de situaciones de inseguridad o amenaza, tanto real como imaginaria". Existen cuatro determinantes de la ansiedad ante la competición: ansiedad cognitiva, falta de control de determinantes externos, ansiedad social y sensación de inadecuación. Los eventos positivos estresantes, sólo provocarán niveles perjudiciales de estrés en aquellos deportistas que poseen una tendencia elevada a reaccionar con ansiedad en situaciones estresantes relacionadas con su actividad deportiva, lo que contribuiría a acentuar el carácter amenazante de elementos inherentes a la nueva situación y favorecería la aparición de la respuesta de estrés, incrementando el riesgo de lesiones. Como ejemplo de ello, podemos comentar que la participación en competiciones deportivas durante la infancia y la adolescencia, puede llevar al sujeto a situaciones muy estresantes (S. Márquez y M. Zubiaur, 1991). No todos los niños viven las situaciones competitivas del mismo modo. Para algunos, la competición supone una fuente de cambios conducente a cierto nivel de activación necesaria para la correcta ejecución. Sin embargo, otros jóvenes experimentan ansiedad y diversos efectos negativos ante estas situaciones, pues se ven imbuidos en un estado de sobreexigencia en que el niño busca la victoria ante todo, estando sometidos a una enorme presión ambiental (padres, entrenadores, etc.). La mayoría de los psicólogos del deporte han considerado la ansiedad como estado y como rasgo, es decir, como una variable interviniente y han tratado de modificar los distintos niveles de ansiedad que impedían la ejecución óptima.

- Alta autoestima: Tiene un efecto reductor del potencial estresante de la situación.
- Dureza: Está compuesta de tres elementos:
* Control: Implica la tendencia de la persona a percibir que controla los eventos potencialmente estresantes que suceden en su vida.
* Compromiso: Tendencia a involucrase en aquello que uno hace o que necesariamente tiene que afrontar, en contraposición a eludirlo total o parcialmente.
* Reto: Tendencia a considerar las situaciones potencialmente estresantes como dificultades que pueden ser superadas e incluso a considerarlas como interesantes oportunidades para superarse y hasta para disfrutar intentándolo, en lugar de considerarlas como amenazantes.
* Tendencia al optimismo: Tiene un efecto reductor del potencial estresante de la situación.
* Estilos de afrontamiento del estrés: hay una relación positiva entre el mayor número de recursos de afrontamiento del estrés (estrategias utilizadas para combatir el estrés) y la menor frecuencia de lesiones deportivas.
* Elevada autoconfianza: Tiene un efecto reductor del potencial estresante de la situación.
* Sistema rígido de creencias y actitudes: Tiene un efecto estimulante del potencial estresante de la situación.


3. Relación entre la existencia de estrés y la aparición de lesiones

Se ha demostrado que la presencia de niveles elevados de estrés puede producir efectos perjudiciales que provocan que el deportista sea más vulnerable a las lesiones (déficits atencionales, cansancio y agotamiento anticipados, etc.). Esto es debido a que quizás el estrés puede provocar:
- que el deportista busque la lesión de una forma inconsciente como válvula de escape de la situación de estrés en la que se encuentra sometido.
- déficits atencionales como consecuencia de una activación muy baja. Si el organismo no alcanza el grado de activación necesario para rendir, podrán propiciarse grandes descuidos que lleven irremediablemente a la lesión.
- que los deportistas busquen el control de las situaciones estresantes, propiciando excesos en el entrenamiento que pueden resultar muy perjudiciales.
- la aparición de comportamientos incontrolados agresivos y de riesgo físico que contribuirán a incrementar la probabilidad de las lesiones.
- una sobreactivación que pueda acelerar la aparición del cansancio y agotamiento físico del deportista y que propiciará frecuentemente una distracción atencional que pondrá, a buen seguro, en peligro la integridad del deportista.
- una sobreactivación muscular específica que dificulta la flexibilidad y la coordinación motora, empeorando la calidad de los movimientos corporales involucrados en la actividad deportiva y aumentando, de este modo, la vulnerabilidad de los deportistas a las lesiones.
- una depresión del sistema inmunitario del organismo, que hará que el deportista sea más vulnerable a las lesiones.
- que el deportista combata el estrés laboral o familar mediante la actividad física, lo que puede llevar a situaciones de exceso en su realización que aumenten el riesgo lesional.
- es combatido (el estrés laboral o familiar) mediante la actividad física, por lo que es habitual que se produzcan excesos en su realización que aumenten la vulnerabilidad a las lesiones.


domingo, 5 de abril de 2009

Crónica de San Ramón por Pablo Lapaz

La previa
(las peculiaridades)

En la foto que figura al comienzo de la nota están los alumnos para los cuales se llevó a cabo la corrida de ayer en San Ramón.
Alumnos estos, con capacidades diferentes, que concurren a una escuela en la localidad de San Ramón.


En la previa mientras nosotros calentábamos estos alumnos hacían piques de 30 metros hasta una línea blanca trazada en la calle que marcaba el comienzo y el final del circuito. Recuerdo de haber dejado de calentar para ver los más de diez piques que se habrán hecho estos gurises. Cada uno corría con un ímpetu y una sangre que les salía por los poros, había un alumno que apenas podía caminar, pues apoyaba un pie de costado y sólo en la parte de adelante del pie, con un brazo doblado y rígido por completo haciendo equilibrio y contrarestando la dificultad motriz de su pie.


Su dificultad era tan grande como la enorme sonrisa que le afloraba al correr. Apretaba los dientes a cada paso no sé si para mantenerse en pie o para ganar velocidad en cada paso, lo cierto es que no se como ese cristiano hacía para correr y no caerse. ¡¡ENVIDIABLE!! realmente sus ganas de pelearle a la adversidad, era en esos metros de calle el mago de hacer posible lo imposible y para mejor el muy inconciente cruzaba la meta y otra vez para atrás a empezar otra picadita de 30 metros a todo pulmón, yo pensaba "este en cualquier momento se mata", "no se cansa más" pero no, no se cayó ni una sóla vez y tampoco perdió en ímpetu y ganas.
Estos gurises fueron los verdaderos destinatarios de lo recaudado, sinceramente me hubiese encantado ver más gente, como esas grandes masas que asisten a las carreras importantes....¿importantes?, ¿para quién?, ¿para qué?, en fin todavía falta un poquito trabajar en este sentido en este gran país.
En la previa a la carrera había también un maestro de ceremonia, un tanto particular, lo que más me llamó la atención fue su voz, de hecho cuando llegamos y no vi quien hablaba pensé que era la directora de alguna escuela rural. Creo que en la próxima Nike si no va Peti y lo llevan a él es un éxito rotundo. Con su tono de voz y sus dichos, hizo que esos 20 o 30 minutos de retraso en el comienzo de la carrera, se fueran volando, entre alguna risa que se escaba de entre el público"¡que personaje!". Lo cierto es que el amigo le ponía onda a la previa promocionando todo cuanto había para promocionar, que no eran más de tres cosas: una murga jóven de Montevideo, un grupo de Rock desconocido para mí y el puesto de tortas fritas que estaba a un costado del escenario.
Todo pintaba muy pueblerino, pero se respiraba paz, sencillez y tranquilidad y en el aire soplaba buena onda, era como si hubiese dibujada una pancarta invisible que dijera: "vinimos por una buena causa y aquí estamos diciéndoles SI".

La carrera
(con sangre keniata pero con las piernas de Pablito)


Antes de largar el Maestro de Ceremonias anunció que iba a comenzar la cuenta regresiva, todos nos aprontamos para el clásico 10, 9, 8, etc, pero el amigazo nos mando un OooSSO, cuando comenzó la cuenta desde el 11, 10, 9, sólo faltó que pasará del 8 al cero directo para cerrar esa inusual largada, ja ja ja NOS MATÓ!!!. Yo pesnsaba: "¿y este hombre que dice?, "ta bien ser creativo pero esto...".
Yo arranqué con el tranco firme y muy rápido, adelante de todo y por 300 metros estuve dentro de los cinco primeros ja ja ja, que ingenuo mortal, poco iba a durar mi pique, como no me dió para seguirles el ritmo a los punteros me dediqué a darle ánimo a puro grito a mi compañero de equipo, Anthony, que para nada necesita gritos de aliento por su gran capacidad, pero igual lo alentaba a viva voz.
Tuve un arranque diría que casi celestial me sentí puntero por 3 minutos, era mucho para mí pero estaba en la gloria ja ja ja, tenía una pierna keniata y la otra made in Cuba. Pero como todo lo bueno algún día tiene que terminar, en seguida me empezaron a pasar todos y ahí quedé con la soledad de mi cuerpo y mi mente, pero en paz con mi respiración y esas piernas que siempre me acompañan a tantos lugares.
Allá por el Km 5 había puesto 21 minutos y aquello pintaba bastante bien, pero en la última vuelta de 2.5 km me sentí cansado y me fui quedando, estaba pagando el precio por haberme sentido de elite durante los 3 primeros minutos de carrera.
Finalmente completé los 7.5 km en 33 minutos un minuto arriba de lo que me había propuesto como objetivo, pero en el resto queda el haber cumplido con una causa social que está por encima de lo individual, POR SUERTE!
Con respecto a mi amigo el Maestro de Ceremonia, siguió alentando a viva voz ya caída la noche y a dos horas de terminada la carrera, alumbrado por las luces de la calle, pero sin perder ni en ganas ni en presencia frente al micrófono.
Así que nos fuimos de San Ramón sin más con esa voz interior que siempre suena en mi interior y dice: "tarea cumplida", ¿tarea cumplida?, ¿es qué acaso la tarea terminó?, creo que por suerte NO y cada vez que corro me doy cuenta que no terminé nada, que todo es un nuevo comienzo con un final que no es más que el comienzo de la próxima carrera que todavía no empezó.