sábado, 20 de junio de 2009

Un poco más de Villa la Angostura


INFORMACIÓN GENERAL
VILLA LA ANGOSTURA

Es una aldea de montaña que se encuentra a 20 km. del paso fronterizo Cardenal Samore, en el punto central de esta hermosa región cordillerana, y situada en la provincia de Neuquén, a 110 km. de San Martin de los Andes y 80 km. de Bariloche (Rio Negro), en medio de un entorno natural incomparable.

Es un lugar ideal para disfrutar de un placentero descanso, a través de la tranquilidad y calidez
que encontrara en todos sus rincones de paisajes imponentes.



K42 SALOMON 2009
FINAL ADVENTURE MARATHON
VILLA LA ANGOSTURA – NEUQUÉN - PATAGONIA ARGENTINA




Villa la Angostura, uno de los paisajes de mayor belleza de la Patagonia Argentina es sede por séptima vez del maratón de montaña K42. Esta vez, además, final del circuito internacional que se desarrolla a lo largo de 2009 con una etapa en Europa, una en África, y una en América del Sur mas la final de Argentina.

Se trata de un maratón de 42km corrido íntegramente por caminos y senderos de la Cordillera de los Andes, con largada en el paradisíaco Lago Espejo y llegada en el centro de Villa la Angostura.

El recorrido presenta 3.100m de desnivel acumulado, con una altura mínima de 700msnm y una máxima de 1.230msnm, atravesando lugares de incomparable belleza; “un paraíso para la vista, un infierno para las piernas” como expresó el cronista español Miguel Caselles en su primera edición.

Este año reunirá a 1.800 corredores de todo el mundo, entre ellos los ganadores de las distintas etapas de la serie mundial, que se disputarán los 1.500 dólares de premio para el ganador Masculino y 1.500 dólares para la ganadora Femenina, pero fundamentalmente el honor de haber ganado el K42!!!

El desarrollo en forma paralela de la prueba principal de 42km con una carrera complementaria sin clasificación de 15km al que llamamos “trekking familiar” permite a amigos y familiares de los corredores compartir esta esperada experiencia, el aliento permanente en distintos puntos del recorrido, las duras cuestas coronadas con vistas de increíbles paisajes y la emotiva llegada en la avenida principal que se prolonga hasta pasadas las 9 horas de carrera, pues no tiene límite de tiempo, constituyen momentos inolvidables para todos los participantes. La fiesta por la noche, el momento de distensión y encuentro, y el kids42 con la alegría de los niños al día siguiente un instante de orgullo para los padres corredores.

jueves, 18 de junio de 2009

domingo, 14 de junio de 2009

Crónica de Misión GT (por Pablo Lapaz)



"A mis queridos amigos y compañeros que supieron dispararle al jeringazo"






En una templadita tarde de junio, al filo del día y un hermosos lugar se llevó a cabo la tercera fecha de Misión Gt organizada por Suca Sport.

Esta ocasión corría mi cuarta Misión, y esta vez con un nuevo desafío, correrla sólo, pues las anteriores las había corrido con Victor y Pablo. Para ser sincero los extrañé, principalmente en la última parte (remo), me acordé mucho del compañero Jorge Xavier, a quien en una oportunidad lo vi remar sólo y no podía entender porque le había costado tanto , ayer lo entendí cada vez que sumergía el remo en el agua.

Todos le sacaron la cola al jeringazo, ninguno de mis compañeros me quiso acompañar en esta, seguramente ya aparecerán con los primeros calores, mientras tanto invernan al costado de alguna estufita, y con alguna bolsa de agua caliente entre las patas, de agua gélidas y corridas en el frío ni hablar, eso está reservado para los "poco cuerdos".

En cuanto a la organización, excelente como siempre, cuidando hasta el más mínimo detalle, por ejemplo la cinta de la medalla era del mismo color que la remera, cosa que no fue casual, pues en las etapas anteriores también se dio la misma coincidencia.

La hidratación nunca faltó, fruta a granel y las idas y venidas de los organizadores y colaboradores, de acá para allá recorriendo los diferentes circuitos, eran permanentes.



LA CARRERA


Arrancamos todos corriendo poco más de 1 km por la arena hasta llegar a los botes, ahí nos dividiríamos y los que corríamos sólos nos pegábamos la vuelta por donde habíamos venido hasta llegar a las bicis, que estaban a unos 5 km y pico. Las parejas se quedarían haciendo el tramo de kayac.

Llegué a los botes entre los 7 primeros de la general, de hecho por unos gloriosos segundos lideré el grupo de corredores, ja ja ja, poco me iban a durar los segundos de fama. Pegué la vuelta, quedando en cuarto lugar de los individuales, ahí corrimos hacia la Interbalnearia a levantar las bicis que estaban en el arroyo El Bagre (San Luis).

Llegué a las bicis en 26 minutos, “¡y a disfrazarse de ciclista se ha dicho!”, me cambié los championes por las zapatillas de ciclismo y me los colgué de la parte delantera de la mochila por miedo a perderlos y no darme cuenta. Debíamos cargar con los championes , pues los necesitaríamos para cuando dejáramos las bicis y siguiéramos corriendo. A las tres cuadras los championcitos volaban con cada pedaleada, era como ir dominando una pelota con las rodillas, entonces decidí seguir con ese peculiar estilo hasta en tanto pudiera soltarme de manos en la bici y los pudiera desatar para colgármelos del cuello.
Allá como a 1 km tomamos un camino de balastro y ahí sí comienzo a desatarlos cosa que casi me cuesta una linda siestita en la cuneta, solucionado el desanude me los cuelgo del cuello y los desgraciados me empiezan a apretar el pescuezo,” ah si si si la cosa no pintaba para viaje de placer”.
Seguimos hasta el km 11 de bici y nos adentramos en un campo hasta un PC donde dábamos la vuelta en U y retornábamos.
El paisaje estaba muy bueno, era ni más ni menos que otra de las lindas estampas de nuestro paisito, montes nativos, también eucaliptus que nos recorrían por dentro con su aroma, refrescándonos a cada bocanada robada al aire.

Yo andaba a mis anchas puro campo y soledad, hasta que mi idilio terminó de golpe cuando se me vienen dos competidores de frente, ahí pensé: ¿y estos de dónde salieron?, casi me dejan girando como molinete los muy encarnizados, sus rostros se perdían en el horizonte con esas miradas serias típicas de los punteros.

Salimos del campo a un camino de balastro el cual nos recibió con lo mejor que tenía para darnos en lo que a olores se refiere, y pasamos de la frescura de los eucaliptus a un ambiente típico de los galpones de la Rural del Prado, el olor a bosta se impuso de prepo no más. Por ahí me pasa Alejandro Nicola a quien intento aguantarle el ritmo, ja ja ja no le aguanté ni la polvareda que dejaba atrás, ellos ya habían hecho la parte de remo y venían encaminados a terminar.

Finalmente llego a la Interbalnearia, donde debía dejar la bici y ponerme los championes para correr en 52 minutos. Arranqué esta parte de running bastante bien, a un buen ritmo corriendo desde Guazubirá hasta San Luis, donde entrabámos luego de pasar por debajo del arroyo el Bagre. Corrimos una media hora aprox hasta que llegamos, ahí venía en sexto o séptimo lugar de mi categoría. Me subí al kayac y luché un buen rato para alcanzar un poco de profundidad clavando el remo en la arena, como la única que me quedaba era mojarme... al agua pato se ha dicho, a lo lejos trataba de divisar la boya, cuando la veo me dije: “esto se te va a hacer largo Pablito”.

A los 500 metros ya estaba cansado y descansé un poco mientras mi kayac giraba y yo quedaba de costado a la boya mirando hacia las costas argentinas, ja ja ja, como que la cosa no daba para descansar. Logro alcanzar la boya y pego la vuelta, por supuesto con un giro bien abierto, bien característico de los que nos falta unas cuantas horas de vuelo, bueno en este caso de remo, por poco termino en el Atlántico. Cuando logro tomar de nuevo el curso dos competidores me alcanzan. En la soledad y mi inexperiencia se me venían imágenes de gente remando, tratando de meterle a mi cabeza un curso rápido de remo que me permitiera llegar con algo de dignidad a la orilla. Para colmo de males estaba muerto de sed, miraba para el costado y no concebía tanta agua y no poder probar ni un sorbo. Seguro que si probaba un buche de esa agua salada que se podía hasta respirar iba a bautizar la costa con un buen souvenir que saliera generosamente de mi cuerpo.

Finalmente llegamos a la orilla y cuando me quedo con el agua a la altura de la cintura me di cuenta que mis ganas de llegar me habían jugado una mala pasada, ahí mismo y sin aviso las dos piernas se me acalambraron de tal manera que me tuvieron que ayudar a salir del agua. Como no podía ni caminar me tiré en la arena fría, aquello era lamentable, parecía un lobo marino tirado en el piso. Por dentro estaba que volaba de bronca, pues sólo me restaba correr por la arena, poco más de 1 Km. Ahí dolorido recurrí a San Ratisalil, estirando un poco hasta que me pude parar y arranqué con un trote suave por la arena, por supuesto que en ese rato pasé del puesto 7 al 15, en el cual terminé.

Finalmente terminé con un tiempo de 2 horas 16 minutos, con los dientes apretados por haberme acalambrado a falta de un suspiro para llegar y después de haber hecho una carrera bastante prolija.

Pero luego de la ducha y que la bronca pasó, hice las pases con este cuerpo, más no le puedo pedir, venía de hacer los 42 de la Maratón de Montevideo y los 17 de la Salomon, gratis no me la iba a llevar, y en definitiva el objetivo estaba cumplido, trabajar sobre mi resistencia, mi objetivo hasta fin de año.

Luego de cruzar el arco lo de siempre lo que más ansío ver, los afectos, mi compañera, mis amigos y otros competidores con quien siempre es un gusto cruzar alguna palabra. Allí estaban mis dos sobrinos Toto y Manu, revoloteando y llenando de sonidos el silencio del lugar. También estaban mis dos amigos de locuras Raúl y Pablo, Claudia con su aguante incondicional y sus palabras de aliento para enfriarme cuando no quedo del todo satisfecho con mi rendimiento.

Ahora me restaba descansar, comer bien e hidratarme, pues al otro día me esperaban los 10 km de la AAU en Sauce, y si bien no estaba cansado, había quedado con esa pequeña molestia que nos deja de recuerdo los calambres.




Fotos: Suca Sport

martes, 9 de junio de 2009

Descubriendo a las Animas

Aquí va parte del encanto y la magia de las Animas

video

Fotos: Supersónicos, Suca Sport y Sayago Running

lunes, 8 de junio de 2009

Crónica de Salomon Running Race ( por Pablo Lapaz )




INTRODUCCIÓN

Comienzo esta crónica citando al último competidor, llamado Gustavo López, a quien no conozco, el cual terminó los 16 K en 4 horas 20 min y 20 seg. Esto demuestra dos aspectos de la competencia de ayer: el primero es que a este competidor no le importó ser el último, sino llegar, 10 por su actitud y por otro lado la seriedad, la responsabilidad y el respeto de los organizadores que esperaron a este atleta, como si fuese el primero.Que infinita diferencia con lo que pasamos el fin de semana anterior en la Maratón de Montevideo.

El evento fue completo por donde se lo mire, organización, un lugar paradisíaco, un estado del tiempo perfecto, y un pueblo modesto, pero que nos recibió de brazos abiertos.

Se cuidaron todos los detalles con absoluto profesionalismo, hasta había a los costados del arco dos maceteros con flores para recibirnos a la llegada.

Fruta e hidratación en abundancia, baños químicos con personal que los limpiaban permanentemente, en fin podría seguir toda la noche.

Los organizadores creo que tienen muy claro que necesita un atleta para sentirse a gusto, será porque ellos también lo son, aunque esto a veces no es todo, también se necesita tener buena voluntad y ser profesional con lo que se hace.

Todo era una fiesta, repleto de gente, creo que fue una buena señal para muchos organizadores que estuvieron presentes, espero que se hayan dado cuenta que no es cuestión de crisis, sino de que la gente está aburrida de que no se les de un servicio acorde a lo que se paga.

La participación de los competidores y sus familias fue tanta que creo que sin temor a equivocarme éramos más nosotros que los propios habitantes del pueblo, “taba bueno pa` hacer la toma de Pueblo Edén y pasar a la historia".

Fuera de toda broma, es increíble este bendito país, a tan solo 90 Km de la locura montevideana, y esta gente abriendo las puertas con total confianza y tranquilidad a 2000 y pico de personas. Con casas sin rejas, sin ni un uniformado en la vuelta, sin alarmas, ni cámaras de vigilancia, regalaban solo hospitalidad con rostros frescos, mancebos y curtidos por el sol de las sierras.

Incluso algunos habitantes habían preparado puestos improvisados de venta de bebidas y comida.Eso si, bien separados los puestos no vaya a ser que hubiera algún problemita de competencia, o tal vez para abarcar un área más amplia y que nadie se fuera sin pasar por alguno de estos puestos. Ubicados en lugares estratégicos no consumía el que no quería, ja ja ja “unos fenómenos”.


De hecho yo había parado el auto al lado de uno de ellos, lo que me permitió escuchar los entretelones de esta improvisada empresa, por dentro yo me decía: “esta película yo ya la vi”, era ni más ni menos que otra versión del “Baño del Papa”.

Los encargados se quejaban de que no estaban vendiendo según las expectativas, mientras miraban para abajo del tablón y contaban las bebidas que les quedaban por vender, con un montón de panes cortados arriba del tablón y unos chorizos de rueda que ya estaban mareados de tanta vuelta.

Después de tres horas de carrera, cuando comenzaron a caer los hambrientos competidores los ojitos de aquellos cristianos se llenaron de brillo como niño en noche de reyes, menos mal porque yo ya estaba sintiéndome mal, mientras los veía apartar brazas y calentar una y otra vez esa olla de panchos.



LA CARRERA



Salieron todos muy rápido, excepto yo que no estaba en mis mejores días, una gripe me traía a mal traer desde el sábado y los 42 k de la Maratón de Montevideo me estaban pasando su factura, pero bueno estaba en el baile y había que bailar.

Además ¿qué les iba a decir a mis hijos si me pegaba la vuelta a los 20 min de carrera?, se me venía abajo el club de fans y ahí si que estaba en el horno, ja ja ja.

Allá se fueron los primeros a su cita con la sierra, perdiéndose en la primera cuesta de la ruta 9.



" A SUBIR SE HA DICHO "

Nosotros, el resto de los mortales nos fuimos de apoco adentrando en el campo, y a los 15 min de carrera ingerí mi primer gel antes de comenzar a subir, cosa que me agarrará con fuerzas en el ascenso, todo muy prolijito y programado, salvo por el detalle de tener 200 competidores delante, los cuales me frenaron bastante el ascenso.

Todo el terreno era tan trabado que sobrepasar a otro competidor podía significar algún accidente, donde yo podía salir lastimado o lastimara a alguien. Había que ser muy cauto, con un resbalón mío podía tirar a los que venían detrás, o si el que venía delante se patinaba me tiraba a mi y ahí si el dominó nos iba a salir precioso.

A medida que subíamos la temperatura cambiaba permanentemente, dentro de ese sendero que carocoleaba adentro del monte habían diferentes microclimas que se generaban por el sol, la sombra, la humedad, la falta de ventilación, etc. Creo que la temperatura debía variar en casi diez grados, según donde estuviéramos, por momentos se sentía frío y por otros daban ganas de correr sin camiseta.

Cada metro recorrido era distinto al anterior y al que teníamos por delante, aquellas parecían imágenes dignas de una película o de algún cuento que nos contaron de chicos y que supimos imaginar antes de dormir.

Había agua por todas partes desnudándose ante nosotros de diferentes maneras, cayendo con fuerza e irrumpiendo con su sonido en la tranquilidad del monte, otras veces simplemente era una delgada capa sobre grandes piedras verdes de musgo, algunas veces parecía estar estancada durmiendo una siesta en la espesura del monte, otras formaba una cortina cayendo por un risco y otras tenía forma de arroyo regalándonos siempre algunas piedras para que pudiéramos pasar.

La vegetación también tenía lo suyo, muchas ramas brotaban de los riscos y de las que no había que fiarse, pues muchas estaban podridas por la humedad y se partían con facilidad, eran una invitación segura a volar por los aires.
A medida que fuimos ascendiendo y la humedad bajaba otros amigos aparecieron, era el momento de las espinas, para muchos un lindo recuerdo de las Animas, caso del amigo Rubito de Halcones y otros tantos, que ayer se vinieron con una hermosa calza color piel a rayas coloradas.

Esa subida por momentos se tornaba complicada pasando agachados entre troncos, otras en cuatro patas con la cola en el piso y tomándonos de algún manojo de yuyos que sobresaliera y que ofreciera algo de seguridad en la tierra.


Debíamos transitar muy despacio y siendo muy cautos, caminando arriba de piedras llenas de musgo, tratando de pisar bien plano y sin hacer movimientos bruscos, una caída y terminaríamos unos cuantos metros abajo. Aquello era como estar pisando aceite, parecíamos unos Ninja caminando entre las piedras resbaladizas y el agua.
De vez en cuando el camino parecía cortarse cuando nos topábamos con alguna piedra más grande que nosotros, a la cual debíamos subir para seguir en carrera, entonces ahí la estrategia cambiaba y de Ninja pasábamos a Hombre Araña en un periquete. Parecíamos gato entre la leña agarrándonos de lo que podíamos para mantenernos en pie y no resbalar. Otras veces el camino bajaba de manera abrupta y la mejor estrategia era dejarse ir, saltando de roca en roca, valiéndonos más de la concentración que del rendimiento físico, para no pisar en falso y quedar patas para arriba, esa era la preferida mía,¿ que me vienen con movimientos sutiles y aburridos!.

Ahí como un desenfrenado me largaba a todo trapo, hasta que en una ocasión quedé abrazado como coala de una rama, y me di cuenta que iba demasiado rápido, así que del susto se me fueron las locuras.

El paisaje era espectacular, matices de grises, verdes, marrones, amarillo, toda una paleta de colores que la sierra nos regalaba generosamente, helechos que colgaban de las piedras, árboles que con su ramerío se abrazaban en el aire, dejándonos un túnel, donde uno realmente se sentía parte de la naturaleza.

También los aromas fueron testigos mudos de nuestra pasada, se respiraba ese olor a humedad típico del monte cerrado, que me daba una sensación de intimidad y armonía con la naturaleza, donde inhalar era más un placer que una necesidad, llenándonos de tranquilidad y sencillez hasta en el simple acto de respirar.

Por allá el monte cerrado, de golpe y sin aviso, abrió sus brazos y nos dejó casi en la cima de la sierra, descubiertos en pleno campo con el viento que parecía soplar de todas partes, con una increíble vista de Maldonado. De allá arriba se veía tan cerca todo, tan simple, tan calmo, tan perfecto, el horizonte y la costa parecían fundirse en un abrazo a nuestros pies y nosotros testigos allí de esa enorme simplicidad que tiene la vida.

Estábamos allá arriba, contemplando los campos como una enorme alfombra, con el sol que calentaba lo justo y necesario para sentirse algo cobijados del frío, y los pedregales que pintaban con grises el verde de la sierra.


EL DESCENSO

Pero como todo lo bueno dura poco y todo lo que sube tiene que bajar, empezamos el descenso por los senderos sinuosos de la sierra, entre piedras, zanjas, espinas y el monte que de nuevo se desnudaba a nuestros pies como invitándonos a pegar la retirada.

Me dejé llevar por las bajadas sinuosas, rebotando de un lado a otro, saltando de piedra en piedra como una rana, esquivando ramas que pasaban de lado a lado a la altura de la cabeza, saltando troncos tirados, acomodando el cuerpo en cada curva, en cada desnivel, la cosa era dejarse llevar, pero sin perder la concentración.

Las piernas eran una máquina loca que por momentos parecían que marchaban solas por lo empinado de las bajadas, así que me limité a escucharlas y dejar que ellas solas hicieran su trabajo, yo solo tenía que dirigir y asegurarme de meter los pies en el lugar correcto.

Allá, casi llegando al final del descenso, me pasan algunos competidores a los cuales había dejado atrás, ya estaba sintiéndome algo cansado y sin aire.

Cuando llegó a la ruta 9, mantengo un ritmo de trote realmente penoso donde fui pasado por 10 o 15 competidores.

A falta de 600 metros cuando tomamos el camino de balastro rumbo al pueblo, la cosa se puso peor, me pasó un competidor y otro y otro y otro, por supuesto no faltó el “vamo arriba compañero” de alguno de estos solidarios corredores, mientras los miraba y pensaba “que piola, dejá que me recupere y ahí si vamos a ser compañeros”

Por dentro me decía: “al final Jorge tenía razón, era una locura correr 16 km después de una maratón”, me las agarraba también con la gripe, como si mi cuerpo no tuviera derecho a sentirse mal, mi cuerpo me gritaba: “¡pará loco no ves que me estás pidiendo demasiado!”.

Ya casi al final, a falta de 100 metros miro para atrás y veo a otro grupo de corredores, dentro del que venía Juan de Sayago, ahí me dije bueno Pablito a los que te pasaron dejalos, ja ja ja, pero a estos no se la hagas fácil.

A falta de 50 metros escucho las vocesitas de mis dos hijos Sofía y Mateo, y la de Catalina, la hija de mi señora, y ahí mismo apreté los dientes y con el último aliento pasé el arco salvándome del “vamo arriba compañero”, yo por dentro decía “gracias chiquilines, lo necesitaba”. No lo voy a negar, el mejor estímulo fueron sus voces, aunque después me di cuenta que le gritaban a todo el mundo, ¡que iluso yo!, igual creo que aunque lo sepa esos gritos de aliento van a seguir provocando la misma sensación en mi interior, “acá viene papá, a todo trapo” ja ja ja, parezco Franchela en casados con hijos.





LO QUE QUEDÓ

Después de un rato miré tranquilo a lo lejos la sierra, vi a mis hijos felices, correteando al sol, y pensé: “que más puedo pedir, tengo todo lo que necesito, paz, sencillez, amor, naturaleza, afectos”, creo que por hoy la tarea está cumplida.

Mientras contemplaba por donde había corrido pensaba: la sierra en definitiva es como la vida, en ella hay elementos que parecen muertos, como los troncos secos o las piedras, sin embargo de ellos depende ese ecosistema, en ellos crecen líquenes y musgos, por ellos corre el agua que baña la sierra.

Nosotros también algún día dejaremos aparentemente de aportar, al igual que lo hicieron esos troncos resecos y acorchados, que alguna vez supieron dar sombra.

Sin embargo, nuestro pasaje por el mundo no quedará en vano, seremos una semilla más, algo para alguien, y de alguien algo para los demás. Tan simple como la complejidad de la sierra, tan sencillo como la naturaleza misma. En lo personal, el deporte lo vivo como una excelente manera de vivir en paz y en armonía conmigo mismo, pero también es mi semilla en el mundo para mis afectos, todos estos momentos compartidos en familia se que no quedarán perdidos en el universo.

No somos tan distintos al resto de la naturaleza, a veces con nuestra vanidad no nos damos cuenta que somos parte de un plan, que sólo somos un suspiro y nada más que eso. En definitiva somos en la vida, lo que es una roca de dos metros en una sierra, o un helecho en la inmensidad del monte.

De todo se aprende, yo ayer como en otras oportunidades aprendí lo pequeños que somos ante la majestuosidad y la perfección de la naturaleza que siempre nos regala su magia y diversidad, sin pedir nada a cambio. Ayer fue una de esas tantas veces en que me sentí un turista más, develando nuevos rincones y recovecos de este hermoso país.



Fotos: Suca, Rubito y Sayago Running

sábado, 6 de junio de 2009

Salomon en Villa la Angostura




Te invitamos a sumarte a la K42 de Villa la Angostura, ésta es una de las carreras de montaña más exigentes del mundo dónde participan 1600 atletas de varias nacionalidades!


Quedan pocos cupos para agotar el límite de corredores estipulado por la organización, ahora podes anotarte en Uruguay a través de Suca Sports y formar parte de este mega evento del trail run, inscripciones hasta el 30 de junio!



DATOS GENERALES

FECHA: SÁBADO 14 de Noviembre 2009
HORA: 10:00 AM
DISTANCIA: 42 km
LARGADA: Lago Espejo, Villa la Angostura, Argentina
LLEGADA: Paseo de los Pioneros
MODALIDAD: Carrera a pie de montaña individual.



La inscripción de 42km incluye:

derecho a participación, servicios de control, servicio de hidratación en ruta y llegada, una remera técnica de corredor, una remera GATORADE de Finisher, una remera de entrenamiento (para los que cancelen antes del 30-06-09), una medalla de Finisher, una entrada para Fiesta K42, un DVD con video y fotos de la carrera (con envío sin cargo para corredores argentinos. Corredores extranjeros costo de envío no incluido), Transporte a la largada desde la Terminal de Ómnibus.



Costo: U$S 110



Forma de pago: consultar suca@internet.com.uy

martes, 2 de junio de 2009

Maratón de Punta del Este


Boletín electrónico N° 2
2° Maratón Internacional de Punta del Este



Pagos habilitados en Redpagos
(solo para atletas residentes en Uruguay)


Al igual que en Colonia 2006 y 2007 y Punta del Este 2008, Redpagos será sponsor de nuestro Maratón Internacional. Ya se encuentran habilitados los pagos en todas las agencias del Uruguay. Para abonar su inscripción los atletas deberán imprimir su factura haciendo click en el número de inscripción situado en la columna de la izquierda de la lista de inscriptos (http://www.maratondepuntadeleste.com.uy/inscripciones/inscriptos_42.php y presentarse con dicha factura en cualquier local de Redpagos.


Travesía Participativa de 8k y la Mini Maratón Infantil de 2k


Al igual que en 2008, se realizarán junto con la Maratón una carrera participativa de 8km y una minimaratón infantil de 2km. Esta semana estarán habilitadas las inscripciones en la web, y se publicarán los detalles de ambas carreras.
Si vas a correr la Maratón invitá a tus familiares y amigos a que te acompañen y participen de estas dos carreras sintiendo la emoción de estar en el evento de Atletismo de fondo más importante del Uruguay.

Pacers ya confirmados


Como en todos los grandes maratones del mundo, Punta del Este tendrá sus "pacers", o marcadores de paso. Para quienes no saben de qué se trata, son maratonistas experimentados que corrren con un banderín atado al cuerpo que se ve de lejos y donde figura su tiempo previsto para la carrera. Todos aquellos corredores que así lo deseen podrán seguir a los pacers y asegurarse así un paso constante a lo largo de los 42km. Las experiencias de años anteriores han sido excelentes, con pacers muy experientes que han recibido elogios de sus "seguidores". Este año ya han confirmado Dardo Segurola (3:30 horas), Andrés "Porteño" Bernard (4:15 horas) y el "Chirola" Mernis (4:45 horas). Esperamos más confirmaciones, y escuchamos propuestas de nuevos "pacers".


El Dr. Martín Rubio será el Director Médico de la prueba


Martín es un "amigo de la casa" que creyó en nuestro proyecto desde la Maratón de Colonia 2006 y siempre nos ha apoyado incondicionalmente, dándonos una gran mano en la organización de la asistencia médica. Este año hemos considerado que ya era necesario contar con un Director Médico de la prueba, que centralizara todos los aspectos de la asistencia a los corredores y Martín aceptó tomar a su cargo esa función. Esto nos da una gran seguridad ya que Martín es médico deportólogo y al mismo tiempo un maratonista muy experimentado.